TAP Portugal

El Gobierno portugués en funciones aprobó hace escasos días una resolución que permite cerrar el acuerdo de venta de la aerolínea TAP, en contra del criterio de los principales grupos de oposición, uno de ellos próximo a ocupar el poder, y de los sindicatos portugueses. Mientras tanto, el nuevo propietario de la compañía ha firmado con Airbus un pedido para 53 aviones valorados en 8.560 millones de dólares.

En concreto, el Bloque de Izquierda, el Partido Comunista Portugués (PCP) y los dos principales sindicatos portugueses, CGTP y UGT, han cuestionando la decisión y anuncian acciones para revertir el proceso señalando que el gabinete de Pedro Passos Coelho no tiene poder para medidas de ese calado al estar en funciones.

La compañía TAP Portugal ha encargado al constructor europeo Airbus 53 aviones, de los que 14 son de la familia A330 de doble pasillo y los 39 restantes de los A320 de pasillo único, valorados en unos 8.560 millones de dólares a precio de catálogo.

El pedido firme fue anunciado por Airbus, que en un comunicado precisó que como parte del contrato, TAP Portugal sustituye una docena de unidades del modelo A350-900, que había encargado anteriormente por los A330-900neo, una nueva versión lanzada en julio de 2014, y del que se empezarán a entregar los primeros aviones en el cuarto trimestre de 2017.

La segunda parte de la compra de TAP Portugal son 15 unidades del A320neo y 24 del A321neo, que son igualmente versiones modernizadas de los dos modelos más populares de pasillo único de Airbus, con precio de catálogo de 106,2 y 124,4 millones de dólares cada uno.

La Autoridad de la Competencia de Portugal (AdC) será la que evalúe la venta de la aerolínea TAP al consorcio Gateway, cerrada el pasado mes de junio, y no Bruselas, ya que la operación “no tiene dimensión europea”.

El pasado 24 de junio, el Gobierno de Portugal y los nuevos propietarios firmaban el acuerdo de venta, por el que el Ejecutivo luso vendía el 61% de TAP al consorcio Gateway, liderado por el director ejecutivo de la aerolínea brasileña Azul, David Neeleman, y el empresario portugués Humberto Pedrosa, por 354 millones de euros.

La decisión de Bruselas se notificó el jueves al regulador portugués después de que la Comisión Europea indicara que la operación no reúne los requisitos para considerarla de dimensión comunitaria. La venta de TAP al consorcio Gateway ya recibió la autorización de las autoridades de competencia brasileñas.

Gateway tendrá la opción de comprar el 34% restante del capital de la aerolínea portuguesa, todavía en manos del Ejecutivo luso, en los dos próximos años. Los trabajadores recibirán el 5% del capital de la aerolínea, según el diseño de la operación.

La aerolínea de bandera portuguesa TAP ha solicitado un permiso para la operación de los servicios aéreos regulares extra-europeos en la UE para las rutas entre Lisboa y Nueva Delhi y entre Lisboa y Mumbai. En ambos casos habría una conexión intermedia que podría salir de estas ciudades: Londres, Frankfurt, Roma y Milán.

De acuerdo con la información proporcionada por la Autoridad Nacional de Aviación Civil (ANAC), “puesto que se trata de dos rutas con derechos de tráfico limitados”, las empresas interesadas para realizar estas rutas tienen diez días hábiles contados a partir de la fecha de publicación del presente anuncio (es decir, hasta el 25 de julio) “para pronunciarse sobre la misma o presentar una solicitud en virtud del artículo 5 del mencionado decreto-ley”.

El Gobierno de Portugal ha vendido el 61% de la aerolínea lusa TAP al consorcio liderado por el director ejecutivo de la aerolínea brasileña Azul, David Neeleman, por 354 millones de euros, según el diario portugués ‘Económico’.

De este modo, David Neeleman se adjudica el concurso público lanzado por el Gobierno luso dentro del proceso de privatización de TAP, en el que competía con el empresario y ejecutivo de la aerolínea colombiana Avianca, Germán Efromovich, que ya intentó en 2012 hacerse con la compañía portuguesa.

Las dos ofertas que competían por hacerse con el concurso lanzado por el Ejecutivo luso, cuyo valor oscilaba entre los 250 y 350 millones de euros, incluían una renovación de 50 aviones para la empresa.

Con esta adjudicación, culmina el intento de sanear la situación de la aerolínea lusa tras una privatización que enfrentó a la compañía con sus pilotos y provocó una huelga de 10 días por parte del colectivo, con unas pérdidas para TAP de 35 millones de euros.

Lo que parecía un secreto a voces se ha convertido en oficial: los pilotos de TAP han convocado una huelga de 10 días, entre el 1 y el 10 de mayo próximo, en protesta por el incumplimiento, por parte de la empresa y el Gobierno portugués, del acuerdo suscrito en diciembre y que hacía partícipe a ese colectivo del proceso de privatización de la aerolínea. La compañía calcula que esta acción le supondrá unas pérdidas de 70 millones de euros.

En una declaración en la que anuncian los paros que realizarán el mes que viene, el Sindicato de Pilotos de Aviación Civil (SPAC) denuncia que “el Gobierno pretende excluir ilegítimamente a los pilotos del proceso de privatización” de la compañía y destacan que solo desconvocarán la huelga cuando sus derechos queden “plenamente garantizados y de forma inequívoca”, conforme al acuerdo al que llegaron en diciembre y que, entonces, permitieron la desconvocatoria de la huelga prevista para los días de las festividades navideñas.

TAP Airlines
TAP Airlines

Los pilotos han señalado, asimismo, que los portavoces de la compañía también han echado para atrás el pago de los complementos en contratos, suspendido en 2011. Consideran que todos estos cambios obedecen al objetivo de aparentar ante los potenciales inversores una “revalorización artificial” y encubrir las “pérdidas exorbitantes” que arrastran la aerolínea y otras filiales de la misma.